Bárbara Sánchez-Kane at CHERUBY: Clothing as an Extension of the Body
CHERUBY is honored to share Vogue México’s interview with Mexican artist Bárbara Sánchez-Kane, who was in residence at CHERUBY last autumn. He has just been awarded the 2026 Chanel Next Prize. During her residency in Shanghai, he drew inspiration from volcanology and the collective dimensions of Chinese ink painting, working with materials such as leather and bronze to explore the tilt and extension of the body, and to foster a deep dialogue between material and concept. As he notes, “Clothing is an extension of the body, even when the body itself is absent.”
The following is the original text in Spanish.
“La ropa es una extensión del cuerpo, incluso cuando el cuerpo ya no está”: Bárbara Sánchez-Kane
Recientemente nombrada como ganadora del Chanel Next Prize 2026, la artista explora el cuerpo, la moda y la materia como sistemas colectivos en movimiento.
Por Ramón Barreto
27 de enero de 2026
Desde hace más de una década, Bárbara Sánchez-Kane (1987) ha construido una práctica que se resiste a las etiquetas. Formada en el arte, pero una voz influyente en la moda contemporánea, su trabajo transita con naturalidad entre ambos territorios, sin responder del todo a ninguno.
Más que diseñar ropa u objetos, Sánchez-Kane produce dispositivos conceptuales donde el cuerpo —vestido, fragmentado, ausente o extendido— se convierte en una herramienta para pensar el poder, el deseo y las estructuras que nos ordenan.
Esa mirada, siempre crítica y profundamente corporal, encontró un nuevo punto de inflexión con su primera residencia artística formal, realizada entre septiembre y noviembre de 2025 en Shanghái, en Cheruby. También fue su primer encuentro con China, un contexto que operó como catalizador material y conceptual. “Llegué a un estudio completamente vacío. Algo que no me había pasado en años”, cuenta. Acostumbrada a trabajar rodeada de objetos, textos y restos de procesos anteriores, ese vacío se volvió una condición radical desde la cual comenzar.
El cuerpo de obra que emerge de esta residencia —construido en apenas dos meses y medio— nace del desplazamiento, de la observación y de una investigación que se fue formulando en tiempo real. Un libro sobre vulcanología, un pódcast y una frase del científico Clive Oppenheimer —we are the breath of the volcanoes— activaron una reflexión sobre la interconexión: cómo un evento lejano puede afectar a otros cuerpos, otros territorios, otros tiempos.
Esa idea dialogó con su aproximación a la pintura china tradicional, donde la creación es un acto colectivo. “No existe una sola autoría: hay un pintor, un calígrafo, un poeta, alguien que estampa el sello. El arte no es individual”, explica. En esa colaboración encontró un eco con su propia práctica, que entiende la moda y el arte como sistemas relacionales más que como objetos cerrados.
Uno de los conceptos centrales de esta investigación es el tilt: la inclinación del cuerpo y de la mirada como gesto de desajuste. Sánchez-Kane encuentra paralelismos entre los instrumentos científicos que miden el movimiento de los volcanes y los mecanismos cotidianos de nuestros teléfonos móviles: girar la pantalla, cambiar la orientación, bloquear la imagen. “Nuestro cuerpo también puede inclinarse para romper su horizonte y encontrar nuevas respuestas”, dice.“La ropa es una extensión del cuerpo, incluso cuando el cuerpo ya no está”.Bárbara Sánchez-Kane.
Durante la residencia, su trabajo se dejó afectar por los materiales y procesos locales. La transparencia —presente en la pintura china— la llevó a experimentar con nuevas pieles tratadas químicamente, ampliando una investigación que desde hace años desarrolla con carnaza. El metal, en especial el bronce, fue otro hallazgo fundamental. “La historia y la técnica del metal en China es impresionante”, afirma, y esa fascinación se tradujo en esculturas donde la materialidad dialoga con la fragilidad.
Más que un resultado definitivo, la residencia funcionó como un ensayo coreográfico. “Tengo más preguntas que respuestas”, admite. Fuera de su estudio habitual, ciertos “volcanes internos” se volvieron audibles: intuiciones, resistencias y accidentes que terminaron integrándose al proceso. Trabajar por primera vez con arcilla, dejar que una escultura se agrietara y luego convertir ese error en un molde para bronce reforzó su interés por los procesos inacabados.
El “cuerpo”, en esta serie, no aparece necesariamente como figura humana. Puede ser un pantalón, un fragmento de cuero o un residuo textil que, sin cuerpo, pierde su función. “La ropa extiende el cuerpo, incluso cuando ya no está. Como quedarte con el suéter de alguien que murió”, reflexiona. Desde ahí, Sánchez-Kane cuestiona cómo la moda ha sistematizado el cuerpo y propone otras formas de habitarlo, fuera de las temporalidades productivas y jerárquicas.
Una de las piezas clave del proyecto es “One Step One View”, inspirada en los jardines chinos, donde cada ventana ofrece una vista fragmentada del paisaje. “We Are The Breath Of The Volcanoes That We Have Exhaled”, son unos pantalones de cuero que se expanden y retraen mediante un mecanismo similar al de los maniquíes ajustables, evocando un cuerpo adaptable, siempre en transición.
Sin estridencias, la dimensión política sigue presente en su obra. Un par de botas con el tacón desprendido y una pluma giratoria —como un pequeño volcán— sintetizan la idea: no hay dirección fija, el movimiento es constante. Cambiar el horizonte, sugiere Sánchez-Kane, es también un gesto profundamente político.
Ahora mimo Sanchez-Kane se prepara para presentar un nuevo proyecto en Nueva York en abril. La residencia en China fue breve, pero suficiente para abrir nuevas capas en una práctica que, como su archivo líquido, continúa desplazándose.
Read the Original Spanish Version Here:
https://www.vogue.mx/articulo/barbara-sanchez-kane-habla-de-moda-y-arte


